sábado, 23 de febrero de 2013

Emociones.

Sólo soy alguien, una persona de las miles de millones que existen en la Tierra, y quién sabe si de otro cualquier planeta. Alguien que se siente impotente, que llora y llora sin parar, que busca algo o a alguien que le haga feliz, que pinte de colores su vida gris, que le devuelva la luz que hace tiempo, mucho tiempo, perdió.  ¿Nunca has tenido la sensación de que te falta algo? Sí, de ese vacío hablo, del cual quieres rellenar pero no encuentras solución. Un vacío que cada día se hace más grande y angustioso, que no te deja vivir ni ver las cosas buenas que hay a tu alrededor. Un mar de lágrimas expuesta a cualquier ataque, que busca lo que nunca encontrará, que encontrará lo que nunca ha buscado. Llorar no es malo, es dejar fluir los sentimientos en gotas saladas que caen por tus mejillas y desembocan en el punto en el que tus rasgos faciales terminan... Todos hemos llorado alguna vez, todos. Y hoy, me toca a mi.

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