Un día soñé con nosotros. Con un tú y yo para siempre, de esos que no tienen fecha de caducidad, de esos que son hasta que la muerte nos separe. Soñé en vivir una vida juntos. Me imaginé en el trabajo deseando que se hiciera la hora para llegar a casa y poder estar contigo. Que hacias el desayuno los fines de semana y que por las noches haciamos el amor hasta caer rendidos en la cama. Imaginé un despertar junto a ti, escuchando tu respiración y tus ronquidos de vez en cuando. Ese verano en Italia donde comimos pizza y pasta durante una larga semana. O ese puente, donde fuimos a visitar a tu familia al pueblo. ¿Te acuerdas cómo me miraba tu madre cuando me presentaste como tu novia? Nunca lo olvidaré. Ese día fue la primera vez que me di cuenta que no había vida sin ti, que estaba totalmente enamorada de ti, de ese chico que conocí un día de Junio por casualidad en la panadería frente a mi pequeño piso. Desde ese instante guardo todos y cada uno de los momentos que he pasado contigo. Los viajes a los más remotos lugares, aquella vez que casi nos arresta la policía, las peleas y reconciliaciones, e incluso cuando nos perdimos en Asturias. ¡Y qué decir de los niños! Tú querías una niña y yo, un niño, ¡hasta en eso no nos poníamos de acuerdo!. Cuando llegó nuestra primera hija, Danae, fue el día más feliz de mi vida. Tenía ante mis ojos a mis mayores amores, a las dos personas que más quería en mi vida. Dos años después Hugo llegó a nuestra vida y la felicidad que sentía hasta entonces se multiplicó por cien, sólo faltaba casarnos. Yo quería un bodorrio por todo lo alto, con cientos de invitados, un gran banquete y un grupo de música. Tú, al contrario, preferías una boda intima, con unos cuantos familiares y amigos y una cena, todo de un modo muy sencillo. Entonces, desperté. Sólo fue un sueño me dije, pero parecía tan real que durante el tiempo que duró fui completamente feliz.
miércoles, 24 de abril de 2013
Dreamer.
Un día soñé con nosotros. Con un tú y yo para siempre, de esos que no tienen fecha de caducidad, de esos que son hasta que la muerte nos separe. Soñé en vivir una vida juntos. Me imaginé en el trabajo deseando que se hiciera la hora para llegar a casa y poder estar contigo. Que hacias el desayuno los fines de semana y que por las noches haciamos el amor hasta caer rendidos en la cama. Imaginé un despertar junto a ti, escuchando tu respiración y tus ronquidos de vez en cuando. Ese verano en Italia donde comimos pizza y pasta durante una larga semana. O ese puente, donde fuimos a visitar a tu familia al pueblo. ¿Te acuerdas cómo me miraba tu madre cuando me presentaste como tu novia? Nunca lo olvidaré. Ese día fue la primera vez que me di cuenta que no había vida sin ti, que estaba totalmente enamorada de ti, de ese chico que conocí un día de Junio por casualidad en la panadería frente a mi pequeño piso. Desde ese instante guardo todos y cada uno de los momentos que he pasado contigo. Los viajes a los más remotos lugares, aquella vez que casi nos arresta la policía, las peleas y reconciliaciones, e incluso cuando nos perdimos en Asturias. ¡Y qué decir de los niños! Tú querías una niña y yo, un niño, ¡hasta en eso no nos poníamos de acuerdo!. Cuando llegó nuestra primera hija, Danae, fue el día más feliz de mi vida. Tenía ante mis ojos a mis mayores amores, a las dos personas que más quería en mi vida. Dos años después Hugo llegó a nuestra vida y la felicidad que sentía hasta entonces se multiplicó por cien, sólo faltaba casarnos. Yo quería un bodorrio por todo lo alto, con cientos de invitados, un gran banquete y un grupo de música. Tú, al contrario, preferías una boda intima, con unos cuantos familiares y amigos y una cena, todo de un modo muy sencillo. Entonces, desperté. Sólo fue un sueño me dije, pero parecía tan real que durante el tiempo que duró fui completamente feliz.
Eso mismo.
Las personas, ahora, camuflan lo que sienten. Regalan sonrisas y marcan las miradas. Seleccionan los momentos con una fecha. Dejan las historias sin final. Olvidan lo que sienten antes de que les de tiempo a saberlo. Ahora, se dice "te quiero" como quien dice "hola". Los besos se regalan, y los calentones a cualquier hora de la tarde son rutina. Si eso les llena... vale, pero eso no es para mi. Porque, cuando digo "te quiero", es porque te quiero, de verdad, sin contratos, sin papeles, sin interés y con todas las consecuencias que conlleva hacerlo.
sábado, 13 de abril de 2013
Así de simple..
miércoles, 10 de abril de 2013
Confusión.

sábado, 23 de febrero de 2013
Emociones.

viernes, 22 de febrero de 2013
True.
No quiero estar a tres metros sobre el cielo, ni en la playa, ni en una casita al lado del río más cristalino, porque sin ti eso no vale nada. No quiero conocer las 7 maravillas del mundo porque ninguno se puede comparar con tu sonrisa. No me pienso molestar en sesiones de hipnosis porque no tendrían ni la mitad del efecto que tiene una mirada tuya. No quiero ver esculturas ni visitar museos que no se dignan a ponerte entre esas cosas a las que llamaba obras de arte antes de conocerte a ti. No quiero atardeceres si no estoy tumbada en tu pecho, no quiero tardes sin tus cosquillas, no quiero noches sin tu compañía, no quiero amaneceres si no son entre tus brazos y no quiero ni un segundo más de vida si no es a tu lado.
domingo, 20 de enero de 2013
un comienzo es todo.
« He cometido muchos errores. He llorado por quien no debía y he reído con falsas amistades. He tropezado dos veces con la misma piedra y cuando pensaba que ya no lo haría más me empujaron y caí estampada con la tercera. He perdonado mucho, hasta que me tomaron por tonta. He callado “te quieros” que por miedo o por inseguridad se quedaron en el aire y he regalado “te quieros” simplemente por cumplir. Ha habido veces que me he despertado con ganas de comerme el mundo y otras que parece que el mundo me comía a mí. He gritado con fuerza pero mi voz nunca salía. He callado verdades por no hacer daño. He salido sin ganas de fiesta y he vuelto con los tacones rotos de tanto bailar. Hay días que dormía sólo para poder verte en mis sueños y días en los que no podía dormir pensando que a la mañana siguiente te tendría a mi lado. He pasado por fases. He sido una niñata inmadura e insensible y he madurado a base de palos. He creído en lo imposible hasta que se destrozaron mis metas. He abrazado a la persona que pensé que nunca me haría daño y me he dado cuenta de que esa persona no se merecía ni el roce de mi piel. He besado con dulzura. He besado con pasión. He cantado en la ducha hasta que mi garganta no podía más. Ha habido días que me sentía preciosa y otros que no quería ni mirarme al espejo. He disfrutado de pequeños detalles…y he aprendido poco a poco en qué consiste la vida. El secreto de la vida está en no arrepentirse de nada y afrontar todo con una sonrisa. El secreto de la vida está en vivirla. »
lunes, 14 de enero de 2013
Sín títulos
(…) Porque cuando alguien a quien quieres se te va, intentas detenerlo con las manos, y esperas poder atrapar así también su corazón. Pero no es así. El corazón tiene piernas que no ves. El amor no es una deuda que saldar, no regala créditos, no acepta descuentos.”
jueves, 3 de enero de 2013
Lives the life.
Mientras seas joven vive la vida. Disfruta, baila, ríe, llora, ama, haz todo lo que quieras o puedas hacer mientras estés en ese propio universo tuyo, alejado de todos lo problemas que existen en el mundo. Sé feliz con o sin él. Diviértete saliendo de fiesta o quedándote en casa viendo una película. Llora leyendo un libro o de alegría. Dibuja tus sueños en un papel y luego guárdalos. Haz todo lo que se te pase por la cabeza sin depender de una persona que sólo te da malas noticias. Sé tan optimista como puedas y nunca te rindas ante una adversidad. Piensa que no estás tú sola, que muchos te ayudan y protegen sin que lo sepas. Demuéstrales a todos de lo que eres capaz.
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